
Organizar la despensa
La despensa es como un inmenso armario y tiene que estar muy bien ordenada para sacarle el máximo partido y aprovechar sus ventajas. Elige soluciones ergonómicas para tenerlo todo a mano y quitar trastos de otras habitaciones. En la despensa puedes guardar los electrodomésticos, las provisiones y todo lo que no necesitas de continuo en la cocina. Aprovecha las paredes de arriba a abajo colocando estanterías murales altas y con mucho fondo. Cuando guardes la compra, ten en cuenta la fecha de caducidad y coloca delante los productos que vayan a caducar antes, para verlos bien y que no se te pase la fecha. Por último, coloca los electrodomésticos en alto para que tu espalda no sufra.

¿Cuál es el tamaño ideal de una despensa?
Si estás reformando tu vivienda sobre plano y quieres contar con una despensa, dedícale por lo menos 4 metros cuadrados. Por supuesto, si hay sitio de sobra, cuanto más grande sea, mejor. Para facilitar el paso y arañar valiosos centímetros, coloca una puerta corredera o una corredera que quede oculta dentro de las paredes.

¿Dónde colocar la despensa?
La despensa también se conoce como trascocina o recocina. Y como su nombre indica, para que sea muy práctica su ubicación más lógica y natural es adyacente a la cocina.
Esta pequeña habitación suplementaria no necesariamente tiene que tener ventanas, pero sí una buena ventilación, sobre todo si se utiliza como lavandería.
Por supuesto, lo ideal es que esté cerca de la entrada y que no haya que subir ni bajar escaleras cuando llegas cargado con la compra.